Marcela Mexia

Ya puedes pagar publicidad en ChatGPT. No, eso no significa que te vaya a recomendar

Ya puedes pagar publicidad en ChatGPT. No, eso no significa que te vaya a recomendar

En el artículo anterior pregunté si los LLM ya ven tu marca. Cerré diciendo: “Estoy haciendo un experimento, después les cuento”.

Bueno, aquí va el primer hallazgo: ya puedes contratar publicidad en ChatGPT desde México.

OpenAI comenzó a probar anuncios en Estados Unidos en febrero de 2026 y los habilitó en México el 11 de agosto. Actualmente, las empresas mexicanas ya pueden registrarse directamente en Ads Manager, configurar una campaña y pagar con tarjeta.

Los anuncios aparecen debajo de las respuestas, claramente identificados como contenido patrocinado. Solo los ven usuarios adultos de los planes Free y Go; las cuentas Plus, Pro, Business, Enterprise y Education no tienen publicidad.

Así que, si pagas ChatGPT y entras a buscar tu propio anuncio, probablemente no lo verás. Pequeños detalles que uno suele descubrir después de meter la tarjeta.

El “detallito” de los US$100 diarios

Entré a Ads Manager para hacer la prueba y, al configurar la campaña, la plataforma colocó por defecto un presupuesto de US$100 diarios.

Sí: US$3,000 al mes para comenzar a “experimentar”. Muy democrático todo.

Pero pude modificarlo y bajarlo a US$25 diarios. Por lo tanto, los US$100 no son un mínimo obligatorio: son la cantidad sugerida inicialmente.

La documentación oficial coincide con mi prueba. El mínimo para cuentas configuradas en dólares es de US$25 diarios; para cuentas facturadas en pesos mexicanos, OpenAI publica un mínimo de 150 MXN.

Hay que revisar bien la moneda antes de crear la cuenta porque después no puede cambiarse.

También conviene saber que el presupuesto diario funciona como un promedio semanal. La plataforma puede gastar más en un día y compensarlo después, aunque no debe superar siete veces el presupuesto diario durante la semana.

En otras palabras: sí puedes comenzar con US$25. Pero si aceptas todo lo que aparece por defecto sin revisar, ChatGPT estará encantado de ayudarte a gastar cuatro veces más.

Pagar publicidad no compra una recomendación

Aquí está la diferencia importante.

OpenAI asegura que la publicidad no modifica las respuestas de ChatGPT. El anuncio aparece separado de la conversación y se selecciona utilizando señales como el tema que está investigando el usuario, el contenido de la página de destino y el texto del anuncio.

Si alguien pregunta:

“¿Dónde puedo certificarme en ciberseguridad en México?”

Mi anuncio podría aparecer debajo de la respuesta. Eso no significa que ChatGPT incluirá a Transformation Trends entre las instituciones que recomienda.

La publicidad compra exposición. No compra autoridad.

Todavía.

¿Y cómo hacemos para que los LLM vean una marca?

A esto algunos le llaman GEO, Generative Engine Optimization. Otros prefieren AEO, LLMO o AI Visibility. Yo voy a llamarlo visibilidad en IA, porque ya tenemos suficientes siglas para bautizar cinco veces al mismo niño.

Existe investigación seria sobre el tema. El estudio que introdujo el concepto GEO encontró que ciertas mejoras en los contenidos podían aumentar hasta 40% su visibilidad en respuestas generativas. Pero también señaló algo que los vendedores de milagros suelen omitir: los resultados cambian según el sector y el tipo de pregunta.

Otro estudio de Semrush analizó más de 50,000 marcas en 1,094 categorías dentro de ChatGPT. Solo 15.2% tenía una marca claramente dominante. En más de la mitad de las categorías no existía un líder consistente.

Una marca puede aparecer cuando alguien pregunta por “las mejores certificaciones de ciberseguridad” y desaparecer cuando la pregunta cambia a “qué certificación necesita un responsable de seguridad”.

También puede aparecer en ChatGPT y no en Gemini, Claude o Perplexity.

Por eso hay que desconfiar de quien ya esté vendiendo el nuevo “hack para rankear en ChatGPT”. No existe una lista fija de resultados ni una posición número uno garantizada.

Una captura de pantalla no es una auditoría

Preguntarle una vez a ChatGPT si conoce tu empresa y guardar la respuesta no demuestra visibilidad.

Es una anécdota con buena tipografía.

Una auditoría tendría que utilizar diferentes preguntas relacionadas con descubrimiento, problemas, comparación e intención de compra; repetirlas varias veces y ejecutarlas en distintos motores.

Después habría que revisar si la marca aparece, qué dice sobre ella, a quién recomienda como competencia, qué fuentes consulta y cómo cambian las respuestas con el tiempo.

La metodología todavía está en desarrollo. No para prometer que una empresa “rankeará” en ChatGPT, sino para construir una línea base y dejar de opinar a ciegas.

Ahí veo incluso un nuevo producto consultivo: una auditoría de visibilidad en IA que mida presencia, contexto, fuentes y competidores en varios LLM, no preguntándole una vez a ChatGPT y tomando un screenshot para impresionar al director.

El experimento continúa

Ya comprobé que puedo configurar una campaña desde México y comenzar con US$25 diarios.

Ahora falta lo verdaderamente importante: saber cuánto cuesta generar tráfico, qué calidad tienen esas visitas y si producen oportunidades comerciales.

También voy a medir la visibilidad orgánica de la marca por separado.

Porque aparecer en un anuncio, ser recomendado por la IA y vender son tres cosas distintas.

Después les cuento qué pasó.

Ahora sí, con datos.

Fuentes